Déjame, aunque sólo sea por está noche, alcanzar tus labios
y tocar con la punta de mi lengua tu delgada boca,
donde nadie más ha mancillado con sus besos ese paladar
que a tu rostro va ligado, y por el que tanto anhelo siento
cuando mis ojos no te miran y mi mente no te olvida...
Lectura completa en:
Vestigios del ayer
Un saludo.
Akasha Valentine Escritora y Poeta.

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